El “Catálogo Razonado de Manuales hispanos de Literatura Clásica (1874-1935)” que venimos elaborando desde 2009 continúa, actualiza y amplía una parte concreta de la Bibliografía hispano-latina de Menéndez Pelayo. Se trata, en particular, de la sección dedicada a los manuales de literatura latina dentro de la miscelánea del tomo X, según la compilación póstuma editada por Enrique Sánchez Reyes (Menéndez Pelayo 1953, pp. 111-123). La relación de manuales llevada a cabo por Menéndez Pelayo quedó inconclusa, dado que ésta no fue más allá de 1857 ni contempla tampoco los manuales de literatura griega, que sí aparecen recogidos en buena parte dentro de la obra que Julián Apráiz (1874) dedicó a los estudios helénicos en España. El hecho de asumir la continuidad de esta parte de la Bibliografía de Menéndez Pelayo ha implicado, asimismo, razonar acerca de lo que es y de lo que no es un manual de literatura clásica, teniendo que bordear muchas veces este mismo concepto por diferentes razones. Entre otras posibles causas, está la propia novedad que supone la aparición de un manual de este tipo en la España de 1846, como manifestación de una nueva forma de concebir la enseñanza de la literatura clásica, precisamente al margen del conocimiento de la lengua a la que se remite. El divorcio entre el estudio de una literatura clásica y el de su lengua es lo que vino a suponer la página final del humanismo en sentido propio.